Tu rastro.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

''Improbable Dirección'' Capítulo 28.


Después de la larga conversación mantenida con Pattie, _____ se siente mejor. Abandona el salón dejándola con su padre viendo una película de terror. Están abrazados y en actitud cariñosa en el sofá, por lo tanto _____ se siente incómoda y se despide de ellos. Se dirige hacia arriba, más bien hacia la habitación del que ahora es su novio. ¿Quién se lo iba a decir? ¿Quién iba a apostar por ellos? Nadie. Pero es que tampoco nadie sabe nada de lo suyo. Excepto Vanessa, pero ella sabe guardar bien los secretos de su amiga.

_____ se planta frente a la habitación de Justin y toma varias respiraciones antes de dar dos toques delicados y preguntar un ''¿Se puede?''.

-Pasa. –dice él con la voz ronca.

Ella entra tímida a un paso lento y cierra la puerta tras pasar.

-No esperaba tu visita. –dice Justin estirándose aún tumbado en la cama.
-Sorpresa. –ella se encoje de hombros tímida. -¿No te alegras? –pregunta ella con una expresión seria. Esperaba algo diferente.
-Es que estoy pensando. –se decanta a decir él sin apenas mirarla.
-¿En qué? –pregunta ella preocupada. A veces se preocupa demasiado y eso llega a desesperar a Justin.
-En cosas. –dice él seco.
-Puedes contarme si no te importa… -susurra ella moviéndose sobre sus talones. –Y también puedes mirarme.
-Joder _____, no me pasa nada y punto. –eleva su voz asustando a _____ que le mira asombrada. No tiene ni idea a qué viene esta actitud de Justin.
-Sabía que cambiarías conmigo, lo sabía. –dice ella saliendo de la habitación y pegando un fuerte portazo.

Mientras a Justin le golpea un aire de culpabilidad _____ baja a toda prisa por las escaleras casi cayendo en el último escalón, pero al final se estabiliza. ''Voy a dar una vuelta'' dice despidiéndose y abandona la casa enseguida, por supuesto, cerrando la puerta principal con fuerza causando un estruendo. No sabe a dónde se dirige, no conoce apenas la zona, pero sólo quiere alejarse y llorar. Pensar en todo. Pensar en cómo es posible que cambien las cosas de un día para otro. Se siente diminuta en un gran mundo, una hormiga en el espacio. Y por supuesto, se echa todas las culpas a ella por no ser lo suficientemente buena.

_____ mira al cielo. Una estrella brilla con intensidad destacando entre las demás. Sabe que es su madre. Camina subiendo por un sendero que lleva hacia arriba. Parece una especie de bosque. Sí, ese adonde Justin se escapaba para tocar la guitarra según le dijo. Sigue a su estrella. Está arriba, está muy alto, pero ella va a subir. Y sube. Continúa su camino hacia el cielo. Poco a poco. Quiere sentirse cerca de su madre. Ahora mismo necesita su cariño, que le arrope entre sus brazos, que le de consejos. Pasito a pasito va teniéndola más cerca. ''Mamá, ya casi te tengo'' dice para sus adentros. Pero hay veces que nos cuesta abrir los ojos. Ella realmente la siente ahí, como si la estuviera esperando en el pico de la montaña más alta. Sus ojos continúan esperanzados.

|Narra Justin|

Cojo mi moto. Velocidad. No me importa romper los límites. No hay límites. No hay reglas. Otra vez ese jodido señor viene a mi mente. Ese al que se empeñan en llamarle ''papá'' pero no es digno de que esas palabras sean pronunciadas por mi boca. Todavía no estoy del todo curado. No. Esas heridas siguen abiertas en mi interior. Y duelen. Sobretodo porque no desaparecen.

Aparco en el primer espacio que veo. Me da igual. Ya me pueden multar o hacerme lo que quieran. No estoy de humor. ¿Cuándo se acabará esta mierda? Me bajo de la moto y me dirijo a ese local. Aquí me habré follado a las mejores pavas de la ciudad. Muerdo mi labio y con mi peculiar andar me acerco al local. Entro. La música está muy alta. Hace mucho que no vengo aquí. Creo que desde que conozco a _____ no he pisado este lugar. Joder. Me viene a la mente ella, su sonrisa, esos hoyuelos. No sé cómo mierdas lo hago pero siempre jodo todo. Lo pago con la persona menos indicada, la que menos lo merece y a la vez la que más necesito en estos momentos. Pero me cuesta reconocerlo. Yo siempre me guardo los problemas para mí y el tabaco es mi gran consejero, él me relaja como nadie. O eso creo.

Cojo un cigarro e inmediatamente lo llevo a mi boca. Lo prendo. Aspiro. Wow. Vuelvo a aspirar. Otra calada. Me da igual llenar mis pulmones de humo. Al fin y al cabo me moriré de una manera o de otra. La muerte a todos nos llega. Termino y lanzo la colilla al suelo para luego chafarla con mi supra. Bah, ya lo limpiarán.

Me siento en la barra y pido una copa muy cargada de Ron. Enseguida me la sirven. Pego un trago largo y a la vez lento. El Ron recorre escociendo mi garganta. Otro trago. Está fuerte, justo como lo quería. Noto cómo va calentando mis venas. Lo termino y pido un chupito de Tequila. Me lo bebo de un trago. Decido pedir otro igual. Tequila. Quema. Pero me gusta. Ahora me lo sirve una camarera. No la conozco, será nueva. Me sonríe flirteando y yo miro su escote. Después de un trago me bebo el chupito.

-¿Quiere algo más? –me pregunta apoyando sus pechos sobre la barra para que me detenga a mirarlos. Así hago. Joder, Justin, no deberías…
-No me hables como ''usted''. –carcajeo elevando una ceja. Ella se contagia y ríe. Está terriblemente buena.
-Pues entonces… -hace una pausa mientras pasa la lengua por los extremos de su boca. -¿Quieres algo más?
-No, ya voy cargado. Gracias. –digo mientras busco dinero en mi bolsillo para pagar.
-¿Vienes solo? –sigue seduciéndome. Ahora se toca el pelo y decide enrollarlo en su dedo.
-Sí, pero sólo he venido para tomarme una copa. –pongo el dinero sobre la barra.
-Qué pena… -susurra cogiendo mi mano y acariciándola. Enseguida la aparto ahí.
-¿Qué haces? –escupo con una ceja elevada y cara de asco. Por muy buena que esté no voy a caer en su juego. Ni aunque lleve todas las copas del mundo encima.
-Me gustas. –susurra en mi oído. Vuelvo a alejarme de ella.
-Cóbrate y si quieres quédate con el cambio. –me decanto a decir.

He resistido. Me sorprendo por una parte. Me pongo en pie y me dirijo al baño. Sé perfectamente donde se encuentra. Entro y me detengo a mirarme al espejo. Me peino un poco con mis manos. Después las pongo bajo del grifo y doy el toque final a mi cresta con las manos mojadas. Doy pena. Asco. Me repugno a mí mismo. No sé porqué pero hoy me siento más Justin Bieber y la verdad es que eso no me gusta nada. Me asusto. A veces no podemos huir de lo que somos. ¿Y yo realmente soy esto? He venido a despejarme y la verdad es que me encuentro peor.

Salgo del establecimiento y me monto en la moto. Me pongo el casco y booooom booooom. El motor. Salgo disparado de allí. Ahora me siento diferente. Como si este rollo ya no fuera conmigo. No me llena tanto como antes. Mi cuerpo me pide otra cosa y no logro descifrar lo que es. ¿Más alcohol? No. ¿Sexo? Tampoco, acabo de renunciar a un pivón. ¿Tabaco? No, me tiene harto y ya no funciona. ¿Chicas? Rasco mi nuca. ¿Chicas? Me vuelvo a preguntar para mis adentros. Pienso mejor la pregunta. Ella viene a mi cabeza como suelen decir, en menos de lo que canta un gallo. Joder, _____, me tienes completamente enganchado a ti. Te necesito a ti. Solo a ti. Tú no me perjudicas, eres otro tipo de droga. Una droga sana. Sí, eso es. Cojo más velocidad. Joder. Quiero besarte, tenerte entre mis brazos. Te lo dije, te di mi palabra. ¿Y qué hago? Tratarte como si no existieras, como si fueras invisible para mí. Aumento la velocidad. Soy un capullo. ¿Y si no te sientes querida? Más rápido. Llego a la rotonda de entrada de la urbanización y me detengo ante las dos señales. La primera lleva hacia el interior de la urbanización y la segunda lleva al bosque. Decido seguir la segunda señal. Mi bosque. Necesito relajarme ahí, como siempre hago, pero esta vez no iré acompañado por mi guitarra.

Comienzo a notar el efecto del alcohol por mis venas pero puedo perfectamente seguir conduciendo. Subo a toda ostia por las calles oscuras. Veo poco. Entre el Ron y los chupitos y que esta zona está toda negra… aunque bah, yo puedo con esto. Enciendo las luces delanteras de la moto, aunque alumbran una mierda. Aumento la velocidad y de repente alguien pasa por delante y freno rápido en seco. Las ruedas de la moto chirrían. Mi cabeza golpea contra la parte delantera de la moto. Me he hecho daño. Menos mal que llevo el casco. Un grito aterrador se escucha haciendo eco. Es una chica. Joder. Casi la atropello. Casi la mato. Estoy para retirarme ya. Me bajo rápido para acudir en su ayuda y ella se cubre el rostro encogiéndose de rodillas.

-Lo siento. –digo aproximándome a la chica desconocida. –No pretendía…
-Casi me atropellas cabr… -eleva la vista y se deja ver.
-¿_____?

Mi corazón se detiene. La chica a la que casi atropello resulta ser mi novia. Enseguida mis pulsaciones se disparan a mil por hora ante ese simple hecho. Me quito el casco identificándome y tendríais que haber visto su cara al descubrir quién soy. Una leve risa se formula en mi boca pero parece que a ella no le hace ni pizca de gracia. Sigue mirándome con cara de asombro y le tiendo mi mano para que se ponga en pie, pero pasa y decide levantarse del asfalto de la carretera ella solita apoyando una mano en su rodilla.

-¿Qué mierdas te pasa por la cabeza? –me pregunta agitando sus manos y haciendo gestos extraños mientras me sigue mirando con esa expresión.
-¿A mí? Nada. –me encojo de hombros. -¿Y a ti? ¿Qué haces por aquí sola?
-No te importa lo que haga o lo que deje de hacer. –dice dándome la espalda y siguiendo su camino hacia… ni idea.
-¿Dónde te crees que vas?
-Lejos de ti.
-Ven aquí. –digo con la voz ronca. Suena demasiado exigente.
-No. –me desafía.
-He dicho que vengas.
-Tú no eres nadie para mandarme.

Joder. Paso una mano por mi pelo y acabo estirando un mechón. Está comenzando a ponerme furioso y no quiero. No ahora. No. Camina rápido. Me subo a la moto. Coloco la llave y la giro haciendo rugir el motor. Acelero y freno justo a su lado.

-¿Qué haces? ¿No has tenido suficiente con una vez que quieres volver a intentar matarme?

Carcajeo. Me hace gracia su actitud. Yo creo que me estoy volviendo bipolar.

-¿Y ahora de qué te ríes? –pone sus brazos en jarra y yo elevo una ceja conteniendo mi risa.
-De nada.

Continúa caminando y continúo siguiéndola. Si no fuera su novio, me podrían denunciar por acosador tal vez.

-¿Quieres dejar de perseguirme? –se gira y me dedica una mirada de pocos amigos.
-No. –carcajeo consiguiendo que se ponga de más mal humor. Y eso debería estar entre las cosas prohibidas. Sabe que me gusta. Y mucho.
-Búscate otro tipo de diversión. –escupe con rabia.
-Tú eres mi diversión. –digo. Y quizás se pueda entender mal.
-Pues olvídate de mí ahora mismo.
-No me has entendido bien.
-Te he entendido perfectamente.

Dejo la moto apartada donde no molesta y acudo a ella envolviendo mis brazos en su cintura. Bum. Mi corazón comienza a arrancar con fuerza. Es tenerla cerca y…

-Te he dicho que me dejes. –sisea quitando mis manos de ella.
-No quiero. –la vuelvo a atraer hacia a mí. Esta vez estamos cara a cara. –Déjame decirte algo.
-¿Has bebido? –me mira con una ceja elevada.
-Un poco.
-Hueles a alcohol. ¿Ya te has emborrachado? –me mira diferente. Como si fuera un monstruo. Y joder, consigue ponerme mal.

Al percatarse de que no contesto huye de mí. Se aleja corriendo y se pierde entre los árboles. Maldita sea. Corro detrás de ella, olvidándome de todo y buscando de algún modo solucionar toda esta mierda que me consume. Grito su nombre. La he perdido un segundo de mi vista. No contesta, pero escucho sus pasos. La localizo. Corre, pero la alcanzo. La alcanzo lo suficientemente rápido como para caer al suelo con ella. Se hace enseguida el silencio. Tan solo nuestras respiraciones juegan a ir más rápido en el ambiente. Detengo mi mirada en sus temblorosos labios y me apetece jugar con ellos.

|Narra _____|

Corro y de repente alguien se abalanza sobre mí y me detiene. Justin cae justo encima de mí y yo quedo atrapada bajo su cuerpo. El silencio es abrumador y consigue abrir todos los poros de mi piel. Sólo puedo escuchar mi corazón latiendo rápido, muy rápido, y el suyo siguiéndome al compás. Estamos empatados, no sé cual ganará esta carrera. Mojo mis labios mientras rodeo mis ojos cansada de la situación. Me impulso un poco hacia arriba y él coge de mis muñecas situándolas paralelamente a mi cabeza para que no pueda escapar. Ahora creo que se me va a salir el corazón del pecho.

-¿Qué pasa contigo ahora? –murmura más calmado.
-Conmigo nada, ¿y contigo? Ha sido poner un puto pie en esta casa y ya no existo para ti.
-No digas eso.
-No lo diría si no me sintiera así.
-No estaba en mi mejor momento, joder. –pasa la lengua por su labio superior y me quedo embobada como una completa estúpida enganchada a él. –Perdóname. –hace una pausa esperando un ''te perdono'' por mi parte, pero de mi boca no sale nada. –Por favor. –continúa.
-No sé cómo lo consigues pero…
-Es imposible estar mal conmigo. –termina mi frase.
-¿Cómo sabías lo que iba a decir? –pregunto sorprendida observando sus brillantes ojos por el efecto de la noche que cae en nosotros.
-Soy adivino. –pone una cara tonta. –Ahora dime que me perdonas.
-Eres un consentido. –carcajeo.
-¿Qué? –hace una mueca frunciendo su ceño. –No te escuché bien. ¿Qué me qué…?
-Que te perdono. –digo a la vez que escapa una sonrisa de mi boca. Ha sido sin querer. –Ahora ya me puedes soltar.
-No. –me sonríe de esa manera tan suya. Elevo una ceja.
-Que me sueltes, estúpido.
-Yo estoy muy cómodo así, pegado a ti. Ya sabes. –me guiña un ojo y se me cae el mundo encima. Tal cual.
-No vengas ahora con tus bromitas. –frunzo mi ceño. –Que te haya perdonado no significa que no siga enfadada.
-¿Entonces sigues enfadada, nena?
-Sí.

-----------------------------
Subiré capítulo a medida que vaya recibiendo comentarios, porque no sé si ya me habéis leído o no, no sé si me explico.
Besitos.

RT AQUÍ SI HAS LEÍDO ESTE CAPÍTULO.



6 comentarios:

  1. Hola! Soy nueva lectora y me veo en la obligación de decirte que eres genial escribiendo! Me encanta la historia, es asdfghjkl totalmente increible, síguela por favor!!!! Un beso :)

    ResponderEliminar
  2. siguela lydia pls dsgdsghsdhsdfhsdf

    ResponderEliminar
  3. Seguila! Me encanta, es hermosa la manera en la que escribis, en la que explicas todo :)
    Besos desde Argentina! ♥

    ResponderEliminar
  4. Lydia siguela please djifnsdji me encanta tu novela, soy andreajusbieber :)

    ResponderEliminar