Después de la larga conversación mantenida con Pattie,
_____ se siente mejor. Abandona el salón dejándola con su padre viendo una
película de terror. Están abrazados y en actitud cariñosa en el sofá, por lo
tanto _____ se siente incómoda y se despide de ellos. Se dirige hacia arriba,
más bien hacia la habitación del que ahora es su novio. ¿Quién se lo iba a
decir? ¿Quién iba a apostar por ellos? Nadie. Pero es que tampoco nadie sabe
nada de lo suyo. Excepto Vanessa, pero ella sabe guardar bien los secretos de
su amiga.
_____ se planta frente a la habitación de Justin y toma
varias respiraciones antes de dar dos toques delicados y preguntar un ''¿Se
puede?''.
-Pasa. –dice él con la voz ronca.
Ella entra tímida a un paso lento y cierra la puerta tras
pasar.
-No esperaba tu visita. –dice Justin estirándose aún
tumbado en la cama.
-Sorpresa. –ella se encoje de hombros tímida. -¿No te
alegras? –pregunta ella con una expresión seria. Esperaba algo diferente.
-Es que estoy pensando. –se decanta a decir él sin apenas
mirarla.
-¿En qué? –pregunta ella preocupada. A veces se preocupa
demasiado y eso llega a desesperar a Justin.
-En cosas. –dice él seco.
-Puedes contarme si no te importa… -susurra ella moviéndose
sobre sus talones. –Y también puedes mirarme.
-Joder _____, no me pasa nada y punto. –eleva su voz
asustando a _____ que le mira asombrada. No tiene ni idea a qué viene esta
actitud de Justin.
-Sabía que cambiarías conmigo, lo sabía. –dice ella
saliendo de la habitación y pegando un fuerte portazo.
Mientras a Justin le golpea un aire de culpabilidad _____
baja a toda prisa por las escaleras casi cayendo en el último escalón, pero al
final se estabiliza. ''Voy a dar una vuelta'' dice despidiéndose y abandona la
casa enseguida, por supuesto, cerrando la puerta principal con fuerza causando
un estruendo. No sabe a dónde se dirige, no conoce apenas la zona, pero sólo
quiere alejarse y llorar. Pensar en todo. Pensar en cómo es posible que cambien
las cosas de un día para otro. Se siente diminuta en un gran mundo, una hormiga
en el espacio. Y por supuesto, se echa todas las culpas a ella por no ser lo
suficientemente buena.
_____ mira al cielo. Una estrella brilla con intensidad
destacando entre las demás. Sabe que es su madre. Camina subiendo por un
sendero que lleva hacia arriba. Parece una especie de bosque. Sí, ese adonde
Justin se escapaba para tocar la guitarra según le dijo. Sigue a su estrella.
Está arriba, está muy alto, pero ella va a subir. Y sube. Continúa su camino
hacia el cielo. Poco a poco. Quiere sentirse cerca de su madre. Ahora mismo
necesita su cariño, que le arrope entre sus brazos, que le de consejos. Pasito
a pasito va teniéndola más cerca. ''Mamá, ya casi te tengo'' dice para sus
adentros. Pero hay veces que nos cuesta abrir los ojos. Ella realmente la
siente ahí, como si la estuviera esperando en el pico de la montaña más alta. Sus
ojos continúan esperanzados.
|Narra Justin|
Cojo mi moto. Velocidad. No me importa romper los límites.
No hay límites. No hay reglas. Otra vez ese jodido señor viene a mi mente. Ese
al que se empeñan en llamarle ''papá'' pero no es digno de que esas palabras sean
pronunciadas por mi boca. Todavía no estoy del todo curado. No. Esas heridas
siguen abiertas en mi interior. Y duelen. Sobretodo porque no desaparecen.
Aparco en el primer espacio que veo. Me da igual. Ya me
pueden multar o hacerme lo que quieran. No estoy de humor. ¿Cuándo se acabará esta mierda? Me bajo de la moto y
me dirijo a ese local. Aquí me habré follado a las mejores pavas de la ciudad. Muerdo
mi labio y con mi peculiar andar me acerco al local. Entro. La música está muy
alta. Hace mucho que no vengo aquí. Creo que desde que conozco a _____ no he
pisado este lugar. Joder. Me viene a la mente ella, su sonrisa, esos hoyuelos. No
sé cómo mierdas lo hago pero siempre jodo todo. Lo pago con la persona menos
indicada, la que menos lo merece y a la vez la que más necesito en estos
momentos. Pero me cuesta reconocerlo. Yo siempre me guardo los problemas para
mí y el tabaco es mi gran consejero, él me relaja como nadie. O eso creo.
Cojo un cigarro e inmediatamente lo llevo a mi boca. Lo
prendo. Aspiro. Wow. Vuelvo a aspirar. Otra calada. Me da igual llenar mis
pulmones de humo. Al fin y al cabo me moriré de una manera o de otra. La muerte
a todos nos llega. Termino y lanzo la colilla al suelo para luego chafarla con
mi supra. Bah, ya lo limpiarán.
Me siento en la barra y pido una copa muy cargada de Ron.
Enseguida me la sirven. Pego un trago largo y a la vez lento. El Ron recorre
escociendo mi garganta. Otro trago. Está fuerte, justo como lo quería. Noto
cómo va calentando mis venas. Lo termino y pido un chupito de Tequila. Me lo
bebo de un trago. Decido pedir otro igual. Tequila. Quema. Pero me gusta. Ahora
me lo sirve una camarera. No la conozco, será nueva. Me sonríe flirteando y yo
miro su escote. Después de un trago me bebo el chupito.
-¿Quiere algo más? –me pregunta apoyando sus pechos sobre
la barra para que me detenga a mirarlos. Así hago. Joder, Justin, no deberías…
-No me hables como ''usted''. –carcajeo elevando una ceja.
Ella se contagia y ríe. Está terriblemente buena.
-Pues entonces… -hace una pausa mientras pasa la lengua por
los extremos de su boca. -¿Quieres algo más?
-No, ya voy cargado. Gracias. –digo mientras busco dinero
en mi bolsillo para pagar.
-¿Vienes solo? –sigue seduciéndome. Ahora se toca el pelo y
decide enrollarlo en su dedo.
-Sí, pero sólo he venido para tomarme una copa. –pongo el
dinero sobre la barra.
-Qué pena… -susurra cogiendo mi mano y acariciándola.
Enseguida la aparto ahí.
-¿Qué haces? –escupo con una ceja elevada y cara de asco.
Por muy buena que esté no voy a caer en su juego. Ni aunque lleve todas las
copas del mundo encima.
-Me gustas. –susurra en mi oído. Vuelvo a alejarme de ella.
-Cóbrate y si quieres quédate con el cambio. –me decanto a
decir.
He resistido. Me sorprendo por una parte. Me pongo en pie y
me dirijo al baño. Sé perfectamente donde se encuentra. Entro y me detengo a
mirarme al espejo. Me peino un poco con mis manos. Después las pongo bajo del
grifo y doy el toque final a mi cresta con las manos mojadas. Doy pena. Asco. Me
repugno a mí mismo. No sé porqué pero hoy me siento más Justin Bieber y la
verdad es que eso no me gusta nada. Me asusto. A veces no podemos huir de lo
que somos. ¿Y yo realmente soy esto? He venido a despejarme y la verdad es que
me encuentro peor.
Salgo del establecimiento y me monto en la moto. Me pongo
el casco y booooom booooom. El motor. Salgo disparado de allí. Ahora me siento
diferente. Como si este rollo ya no fuera conmigo. No me llena tanto como
antes. Mi cuerpo me pide otra cosa y no logro descifrar lo que es. ¿Más alcohol? No. ¿Sexo? Tampoco, acabo de renunciar a un pivón. ¿Tabaco? No, me tiene harto y ya no funciona. ¿Chicas? Rasco mi nuca. ¿Chicas? Me vuelvo a preguntar para mis adentros. Pienso mejor la pregunta. Ella viene a mi cabeza como suelen decir, en menos de lo que canta un gallo. Joder, _____, me tienes completamente enganchado a ti. Te necesito a ti. Solo a ti. Tú no me perjudicas, eres otro tipo de droga. Una droga sana. Sí, eso es. Cojo más velocidad. Joder. Quiero besarte,
tenerte entre mis brazos. Te lo dije, te di mi palabra. ¿Y qué hago? Tratarte como si no existieras, como si fueras invisible para mí. Aumento la velocidad. Soy
un capullo. ¿Y si no te sientes querida? Más rápido. Llego a la rotonda de entrada
de la urbanización y me detengo ante las dos señales. La primera lleva hacia el
interior de la urbanización y la segunda lleva al bosque. Decido seguir la
segunda señal. Mi bosque. Necesito relajarme ahí, como siempre hago, pero esta
vez no iré acompañado por mi guitarra.
Comienzo a notar el efecto del alcohol por mis venas pero
puedo perfectamente seguir conduciendo. Subo a toda ostia por las calles
oscuras. Veo poco. Entre el Ron y los chupitos y que esta zona está toda negra…
aunque bah, yo puedo con esto. Enciendo las luces delanteras de la moto, aunque
alumbran una mierda. Aumento la velocidad y de repente alguien pasa por delante
y freno rápido en seco. Las ruedas de la moto chirrían. Mi cabeza golpea contra
la parte delantera de la moto. Me he hecho daño. Menos mal que llevo el casco. Un
grito aterrador se escucha haciendo eco. Es una chica. Joder. Casi la
atropello. Casi la mato. Estoy para retirarme ya. Me bajo rápido para acudir en
su ayuda y ella se cubre el rostro encogiéndose de rodillas.
-Lo siento. –digo aproximándome a la chica desconocida. –No
pretendía…
-Casi me atropellas cabr… -eleva la vista y se deja ver.
-¿_____?
Mi corazón se detiene. La chica a la que casi atropello
resulta ser mi novia. Enseguida mis pulsaciones se disparan a mil por hora ante
ese simple hecho. Me quito el casco identificándome y tendríais que haber visto
su cara al descubrir quién soy. Una leve risa se formula en mi boca pero parece
que a ella no le hace ni pizca de gracia. Sigue mirándome con cara de asombro y
le tiendo mi mano para que se ponga en pie, pero pasa y decide levantarse del
asfalto de la carretera ella solita apoyando una mano en su rodilla.
-¿Qué mierdas te pasa por la cabeza? –me pregunta agitando
sus manos y haciendo gestos extraños mientras me sigue mirando con esa
expresión.
-¿A mí? Nada. –me encojo de hombros. -¿Y a ti? ¿Qué haces
por aquí sola?
-No te importa lo que haga o lo que deje de hacer. –dice
dándome la espalda y siguiendo su camino hacia… ni idea.
-¿Dónde te crees que vas?
-Lejos de ti.
-Ven aquí. –digo con la voz ronca. Suena demasiado
exigente.
-No. –me desafía.
-He dicho que vengas.
-Tú no eres nadie para mandarme.
Joder. Paso una mano por mi pelo y acabo estirando un
mechón. Está comenzando a ponerme furioso y no quiero. No ahora. No. Camina
rápido. Me subo a la moto. Coloco la llave y la giro haciendo rugir el motor. Acelero
y freno justo a su lado.
-¿Qué haces? ¿No has tenido suficiente con una vez que quieres
volver a intentar matarme?
Carcajeo. Me hace gracia su actitud. Yo creo que me estoy
volviendo bipolar.
-¿Y ahora de qué te ríes? –pone sus brazos en jarra y yo
elevo una ceja conteniendo mi risa.
-De nada.
Continúa caminando y continúo siguiéndola. Si no fuera su
novio, me podrían denunciar por acosador tal vez.
-¿Quieres dejar de perseguirme? –se gira y me dedica una
mirada de pocos amigos.
-No. –carcajeo consiguiendo que se ponga de más mal humor.
Y eso debería estar entre las cosas prohibidas. Sabe que me gusta. Y mucho.
-Búscate otro tipo de diversión. –escupe con rabia.
-Tú eres mi diversión. –digo. Y quizás se pueda entender
mal.
-Pues olvídate de mí ahora mismo.
-No me has entendido bien.
-Te he entendido perfectamente.
Dejo la moto apartada donde no molesta y acudo a ella
envolviendo mis brazos en su cintura. Bum. Mi corazón comienza a arrancar con
fuerza. Es tenerla cerca y…
-Te he dicho que me dejes. –sisea quitando mis manos de
ella.
-No quiero. –la vuelvo a atraer hacia a mí. Esta vez
estamos cara a cara. –Déjame decirte algo.
-¿Has bebido? –me mira con una ceja elevada.
-Un poco.
-Hueles a alcohol. ¿Ya te has emborrachado? –me mira
diferente. Como si fuera un monstruo. Y joder, consigue ponerme mal.
Al percatarse de que no contesto huye de mí. Se aleja
corriendo y se pierde entre los árboles. Maldita sea. Corro detrás de ella,
olvidándome de todo y buscando de algún modo solucionar toda esta mierda que me
consume. Grito su nombre. La he perdido un segundo de mi vista. No contesta,
pero escucho sus pasos. La localizo. Corre, pero la alcanzo. La alcanzo lo
suficientemente rápido como para caer al suelo con ella. Se hace enseguida el
silencio. Tan solo nuestras respiraciones juegan a ir más rápido en el ambiente.
Detengo mi mirada en sus temblorosos labios y me apetece jugar con ellos.
|Narra _____|
Corro y de repente alguien se abalanza sobre mí y me
detiene. Justin cae justo encima de mí y yo quedo atrapada bajo su cuerpo. El
silencio es abrumador y consigue abrir todos los poros de mi piel. Sólo puedo
escuchar mi corazón latiendo rápido, muy rápido, y el suyo siguiéndome al
compás. Estamos empatados, no sé cual ganará esta carrera. Mojo mis labios
mientras rodeo mis ojos cansada de la situación. Me impulso un poco hacia
arriba y él coge de mis muñecas situándolas paralelamente a mi cabeza para que
no pueda escapar. Ahora creo que se me va a salir el corazón del pecho.
-¿Qué pasa contigo ahora? –murmura más calmado.
-Conmigo nada, ¿y contigo? Ha sido poner un puto pie en
esta casa y ya no existo para ti.
-No digas eso.
-No lo diría si no me sintiera así.
-No estaba en mi mejor momento, joder. –pasa la lengua por
su labio superior y me quedo embobada como una completa estúpida enganchada a
él. –Perdóname. –hace una pausa esperando un ''te perdono'' por mi parte, pero de
mi boca no sale nada. –Por favor. –continúa.
-No sé cómo lo consigues pero…
-Es imposible estar mal conmigo. –termina mi frase.
-¿Cómo sabías lo que iba a decir? –pregunto sorprendida
observando sus brillantes ojos por el efecto de la noche que cae en nosotros.
-Soy adivino. –pone una cara tonta. –Ahora dime que me
perdonas.
-Eres un consentido. –carcajeo.
-¿Qué? –hace una mueca frunciendo su ceño. –No te escuché
bien. ¿Qué me qué…?
-Que te perdono. –digo a la vez que escapa una sonrisa de
mi boca. Ha sido sin querer. –Ahora ya me puedes soltar.
-No. –me sonríe de esa manera tan suya. Elevo una ceja.
-Que me sueltes, estúpido.
-Yo estoy muy cómodo así, pegado a ti. Ya sabes. –me guiña
un ojo y se me cae el mundo encima. Tal cual.
-No vengas ahora con tus bromitas. –frunzo mi ceño. –Que te haya
perdonado no significa que no siga enfadada.
-¿Entonces sigues enfadada, nena?
-Sí.
-----------------------------
Subiré capítulo a medida que vaya recibiendo comentarios, porque no sé si ya me habéis leído o no, no sé si me explico.
Besitos.
RT AQUÍ SI HAS LEÍDO ESTE CAPÍTULO.
Sigue la me encanta
ResponderEliminarHola! Soy nueva lectora y me veo en la obligación de decirte que eres genial escribiendo! Me encanta la historia, es asdfghjkl totalmente increible, síguela por favor!!!! Un beso :)
ResponderEliminarSíguela, es preciosa :)
ResponderEliminarsiguela lydia pls dsgdsghsdhsdfhsdf
ResponderEliminarSeguila! Me encanta, es hermosa la manera en la que escribis, en la que explicas todo :)
ResponderEliminarBesos desde Argentina! ♥
Lydia siguela please djifnsdji me encanta tu novela, soy andreajusbieber :)
ResponderEliminar