Tu rastro.

sábado, 13 de octubre de 2012

CAPÍTULO 34.


Necesito un reloj para parar el tiempo. No es posible, otra despedida más. Mi estado de humor depende de esas varillas que se mueven haciendo un pequeño ruidito. Tic tac tic tac. Pasan los segundos, los minutos, las horas. Sí, lo feliz que estaríamos si no dependiéramos de todo esto. El tiempo pasa toda hostia cuando estoy con él. No sabéis de qué hablo, ¿verdad? ¿O sí? Espera, ¿acaso estoy hablando con alguien? Quizás me esté volviendo loca. El caso es que estoy sentada en un sofá junto a varios miembros del equipo de Justin. Sí, hoy da su primer concierto y tengo la suerte de decir que aquí estoy para poder verlo. Quiero darle todo el ánimo posible, aunque de eso también se encargarán sus fans. En realidad me considero una más de ellas, se hacen llamar Beliebers. Yo formo parte de esto, desde el primer momento en el que esas melodías y su dulce voz traspasaron por mi ventana hasta llegar a mi habitación. Lo recuerdo como si todo hubiera sucedido ayer. ¿Qué sería de mí si eso no hubiera ocurrido? Sé que no sería quien soy ahora, sé que estaría hundida aún por lo de la abuela. También sé que no creería en mí, ni en lo que dictara mi corazón. Ahora soy diferente, más valiente, más luchadora. No pierdo las esperanzas ante cualquier cosa. He aprendido a creer en él, en mí y en nuestro destino.  Ese poder sobrenatural que guía la vida humana. Porque nosotros, estamos destinados a seguir unidos a pesar de la jodida distancia y los jodidos impedimentos.

Cinco minutos para que Justin salga al escenario. Muevo mi pierna derecha de una manera muy rápida. Es inevitable. Estoy nerviosa, impaciente.

-Eh, Mel. –Me llama Kenny, el guarda de seguridad. Lo conocí ayer y es bastante majo. Todos los miembros del equipo son muy divertidos. –Ven, Justin quiere verte antes de actuar.

Le sigo y caminamos por un pasillo estrecho y bastante largo. Al final hay una puerta y Kenny la abre. Ahí está. Revuelve su cabello mientras se mira al espejo. Aparezco por detrás y una sonrisa ilumina su rostro. No sabéis la sensación que me produce al saber que soy el motivo por el cual está sonriendo. Se gira. Me mira detenidamente, de arriba abajo. Llevo una camiseta de palabra de honor color salmón. Unos pitillos hacen que mis piernas parezcan más largas y sexys. Todo esto combinado con unos tacones de plataforma. Creo que se le va a caer la baba en breves. Me encanta que me mire así. Y también me encantaría leer su mente en estos momentos. No sé qué decirle porque apenas logro descifrar lo que pasa por mi mente.

-¡Cuatro minutos! –Grita una chica que lleva unas gafas de pasta bastante llamativas. Noto que Justin se pone algo nervioso.

-Tranquilo, bebé. –Me acerco hacia él, me coge tirándome de la cintura y me sienta en sus piernas.  Me giro un poco y me cambio de posición. Ahora estamos cara a cara. Kenny sale y cierra la puerta. Nos quedamos solos. –Todo va a salir bien.

-Eso espero. Si estás ahí, me vas a dar fuerzas para darlo todo en el escenario. Voy a hacer que te sientas orgullosa de mí. –Dice mientras me rodea con sus brazos.

-Yo ya estoy orgullosa de ti, Justin.

Apoyo mi cabeza en su hombro y estoy unos segundos sin moverme. Aspiro el aroma de su colonia. Me vuelve loca. Estoy perdida. Cambio de posición y le deposito un húmedo beso en el cuello. Me quedo con ganas de más, pero no tenemos tiempo. Llaman a la puerta, hora de salir de ahí. Justin se tiene que enfrentar al público y dejarlos a todos sorprendidos con su talento. Me mira con esos ojos color miel y me encuentro en la Luna. Se lanza a mis labios y se produce la magia. Qué beso. Sonrío en su boca y me separo poco a poco.

-Suerte. –Le digo por última vez antes de marcharme. Él me responde con una de sus sonrisas.

Se va por un lado y yo junto con Kenny por otro. Otra vez ese pasillo. Al fin entramos en el recinto. Estoy alucinando. Está todo al completo. Todo el mundo allí está gritando, deseando ver a Justin. Me siento junto a Pattie. Estamos a tan sólo unos pocos metros del escenario, en la parte derecha. Estoy temblando de nuevo. Las luces se apagan y tan sólo se logra ver en una gran pantalla una especie de cuenta atrás. Se detiene el tiempo y… 00:00:00. La gente empieza a saltar, a gritar aún más fuerte. Yo me contengo, pero juraría que estoy más nerviosa que todas esas chicas juntas. Justin va a aparecer de un momento a otro. Pattie me coge de la mano y me la acaricia. Igual de dulce que su hijo. Consigue tranquilizarme un poco. Entonces se escucha su voz. Me quedo paralizada. A los pocos segundos aparece en el escenario. Un gran foco de luz lo alumbra y empieza todo.




Ahora mismo está cambiándose de vestuario. En parte no lo entiendo, porque vista de la manera que sea, siempre está precioso y luce igual de bien. Queda una última canción. Se escucha la música, la reconozco. Sí, esta es la mía. La que dedicó únicamente para mí. Die In Your Arms. El bello se me eriza. Coge el micrófono. Lo agarra fuertemente. Y al instante comienzo a escuchar su voz. Tan transparente, tan dulce, tan especial. Noto como comienza una búsqueda con su mirada como si estuviera deseando ver a alguien. Y esa mirada se detiene en mí. No sé cómo, pero me está mirando. Los ojos le brillan y eso me contagia algo, me hace que los míos derramen unas pequeñas lágrimas. Me estoy emocionando. Lo ha conseguido. Desde que ha empezado la canción no ha apartado la vista de mí. Sonrío. No puedo dejar de hacerlo. Mi mente está en un constante ''Justin, estoy muy orgullosa de ti. Más de lo que imaginas''. Y acaba la canción. Pero hay algo que me sorprende.

-Esta canción es para ti, y lo sabes. -Hace una pequeña pausa, traga saliva y continúa. -Gracias por acudir. Gracias por escucharme y apoyarme. Hasta la próxima. Os quiero. 

No conseguiría explicar nunca todo lo que me ha hecho sentir con su voz. Ahora sí que estoy llorando. Llorando debido a la emoción. Todo lo que me ha transmitido con aquella sonrisa, con su voz... ha sido increíble. Pattie se percata y me da un abrazo. Ella también está emocionada. Caminamos juntas hacia el backstage. Está allí todo el equipo esperándolo. Me siento sobre las piernas de Kenny ya que me hace un gesto para que me incorpore ahí. Todos dicen cosas como ''Ha estado increíble'', ''El chaval ha estado mejor de lo que se esperaba''. Y es que, Justin lo había hecho magnífico. Al instante, se escucha un pequeño golpe en la puerta. Suponemos que es él. Todos nos levantamos y nos quedamos en pie. Entonces entra sonriente. Aplaudimos con fuerza. Tiene que notar nuestro apoyo. Él se para y comienza a aplaudirnos a nosotros.

-Grande, Justin. -Exclama Scooter. Y al segundo le da una palmada en la espalda. -Me has sorprendido.

Se dirige a Pattie que está a su lado. Se dan un fuerte abrazo y logro entender lo que ella le susurra al oído. Ahora llega mi turno. Se da cuenta de las lágrimas que han desprendido mis ojos y aún dejan huella en mi rostro. Se acerca poco a poco a mí y pasa su dedo con cuidado por mis mejillas. Me sonríe de esa manera tan suya. Coloca su mano en mi nuca y me acerca hacia él. Entonces me deposita un dulce beso en mis labios. Mis pulsaciones se disparan. La gente que se encuentra ahí empieza a aplaudir de nuevo. Y me decido a darle un gran abrazo. Me aferro con fuerza a él y le digo bajito al oído ''Estoy muy orgullosa de ti. Increíble, bebé''. 

Y este día, es para recordar. Ha demostrado todo lo que vale, todo lo que es, todo lo que ha luchado. Hoy es el comienzo de algo muy grande. El comienzo de un gran sueño. Porque todo se consigue, si no pierdes las esperanzas.

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