Tu rastro.

domingo, 3 de noviembre de 2013

''Improbable Dirección'' Capítulo 37.


-¿Sarah te amenazó?

Un escalofrío recorre toda la columna vertebral de _____ dejándola casi sin saliva y sin información en su cabeza para procesar. Justin forma puños en sus manos, no puede creer todavía que eso que suponía ser un ''juego'' o su ''código secreto'' le comiera hasta sus entrañas por dentro. Eso no le sucede al chico que es inmune al dolor, o al menos, eso es lo que él cree. Ni en sus peores pesadillas hubiera imaginado que se enamoraría algún día. Y lo está haciendo. Poco a poco, pasito a pasito, arrancando la venda que llevaba en los ojos tanto tiempo. Lo que no puede entender es que no todo es blanco, ni negro. El amor es gris.

-Dímelo.
-Me advirtió, simplemente.
-Pues un día se va a acabar todo eso.
-¿Qué?
-Que estoy harto de fingir que no te quiero.

El silencio inunda el cuarto oscuro en el que se encuentran. Ella se muerde la lengua sin saber qué hacer ni qué decir. Él inquieto no deja de caminar por el reducido espacio.

-Deberías decir algo. –replica él.
-¿Qué quieres que diga? A mí tampoco me gusta esto.
-¡Pero eres tú la que lo has elegido! –gruñe Justin acercándose a _____ y tomándola por el brazo con fuerza.
-¡Yo solo he elegido estar contigo! ¡No puedes reprocharme algo así! –se defiende ella con pudor.

Justin se aleja, liberándola de su agarre y estampa su puño contra la pared. No, no quiere. No quiere volver a ser Justin Bieber. No quiere mostrarse así delante de ella, pero tampoco puede contener la rabia que circula por sus venas. No puede detener lo que siente. _____ se asusta y se apega inconsciente más a la pared como si supusiera eso alejarla del peligro que ahora mismo tiene ante sus ojos. Lo puede oler. Sus manos frías se congelan junto con la pintura reseca que cae a trozos. El ambiente se vuelve más tenso y las lágrimas de _____ amenazan con salir.

-Justin… -murmura ella despacio, con la voz suave, tratando de tranquilizarlo.

Él, sordo ante sus palabras, vuelve a recurrir a la pared. Un golpe más fuerte que el anterior. Los labios de _____ están temblando y sus piernas también.

-Justin, para… -vuelve a suplicar ella, todavía sin asimilar todo lo que están viendo sus propios ojos.

Y él de nuevo hace caso omiso. Repite de nuevo la misma acción que antes, pero esta vez haciendo sangrar sus nudillos. Le duele, pero no le importa, necesita descargar su rabia. Unas gotas de sudor comienzan a deslizarse por los extremos de su frente. Aprieta sus puños y vuelve a golpear la pared.

-¡Justin! –ella está asustada.
-No. –aclara él con la voz firme y dura. –Vete, déjame solo.
-No quiero dejarte solo. –susurra ella con la voz desgastada. Una pequeña lágrima aparece decidida para bajar por su mejilla.
-No te estoy dando a elegir entre lo que quieres o  lo que no, te he dicho que te vayas. –ordena él manteniendo la distancia entre sus cuerpos. No quiere acercarse.
-Justin…
-Vete.
-No me voy a ir.
-No seas cabezona y vete.
-No voy a permitir que te hagas daño.

Justin traga saliva y respira hondo mientras pasa una mano por su cabello, tirando de él al finalizar. Prefiere hacerse daño a él mismo, a dañar a ella.

-Ve a clase. –vuelve a ordenar él con esa voz tan rígida.
-No quiero, no puedo ir así. –dice ella secando una de sus lágrimas.
-Deja de llorar y ve.
-¿Y tú? –añade ella con la respiración agitada y sensaciones que relaciona con el mismísimo diablo por todo su cuerpo.
-Yo me quedo aquí.
-Tienes que ir a clase, Justin. –murmura ella tratando de no sacarle de nuevo de sus casillas.
-Necesito pensar. –dice él con la voz ronca. –No te preocupes por mí y vete, hazme caso de una puta vez.

Y esas palabras la hieren. ¿La está tratando como si fuera una muñeca y tuviera que hacer todo lo que él le ordenara? ¿La está manejando? Otra lágrima en compañía de unas cuantas más se derraman por las mejillas de _____. Impotente, abandona aquel lugar tan siniestro y que ahora mismo tanto odia. Decidida va al servicio, asegurándose de que no hay nadie más, y se lava la cara. A continuación se mira al espejo, tiene los ojos un tanto rojos, se puede contemplar que ha llorado. Y eso puede con ella. No hay nada en este mundo que le moleste tanto como que la vean llorar. Eso representa el hecho de que es débil, diminuta, sensible y no puede esquivar las lanzas que se clavan en su inofensible y limpio corazón. Vuelve a deslizar la yema de sus dedos por la piel situada debajo de sus ojos. Se le han formado unas pocas ojeras. Se mira por última vez en ese espejo que la está haciendo sentir tan estúpida y abandona el servicio de chicas. Camina por el pasillo solitario y largo de la universidad y en su mente están en continua reproducción las palabras hirientes de Justin. Ella trata de esquivarlas, pero no es fácil, y menos cuando se tratan de él.

_____ se planta frente a la puerta de la clase número 2.3. Exhala varios suspiros y al fin da dos pequeños toques a la puerta. Abre débilmente y se le hace más pesado de lo que imaginaba girar la manivela. Eso hace confirmar sus sospechas, está empezando a romperse como antes.

-¿Su reloj no funciona bien o es que está sorda y no ha escuchado hace exactamente –baja la mirada observando su reloj color dorado. -20 minutos que ha sonado la alarma para entrar a clase?
-Siento llegar tarde, señora Backer.
-Sus disculpas no sirven de nada.

Unas risitas provenientes del fondo a la izquierda hacen arder la sangre de _____. Se trata de Sarah y sus amiguitas.  

-De verdad que lo siento… -se sincera _____ mordiéndose el interior de su mejilla. –No volverá a ocurrir.
-Eso espero de usted. Ha perdido bastante tiempo, así que siéntese ahí mismo –señala a un pupitre vacío en la primera fila. –y preste atención. No le quiero ver ni pestañear.

Otras risas esta vez más fuertes vuelven a alterar a _____ que afirmando con su cabeza y cabizbaja se dirige al sitio que ahora mismo le corresponde. Una mirada fugaz de esas que matan escapan de sus ojos y chocan contra los de Sarah que le dedica una sonrisa falsa y malévola. Ese gesto vuelve a hacer arder su sangre.

Y mientras ______ se prepara para una clase extremadamente aburrida y pesada, Justin escapa de la universidad saltando por la valla trasera. Se apoya en su moto y prende un cigarrillo entre sus labios. El humo fuerte e intenso baja por su garganta cargándole de sensaciones que añoraba. El sabor se queda atrapado en su boca haciendo desaparecer el dulce rastro de la boca de ______. Otra calada y cree relajarse, aunque su cabeza está atormentada. Se arrepiente de arremeter contra la pared delante de ella, además, se acaba de percatar de la sangre que hace presencia en sus nudillos. Los limpia con un poco de agua de una fuente que encuentra próxima y tira su cigarrillo al suelo para pegar un trago. Así se siente más limpio, aunque la culpabilidad no desaparece de su cuerpo. Se ha quedado ahí atrapada.

{2 horas más tarde}

Las clases han finalizado por hoy. Se han hecho más pesadas de lo habitual debido a la fiesta que les espera a la mayoría de los alumnos esta noche. Todo el mundo está comentando sobre ello, algunos incluso son demasiado pesados con el asunto. El 99% de los universitarios van a acudir y ansiaban que llegara la hora de terminar para marcharse a casa y arreglarse.
______ se anota los deberes en la agenda y abandona rápido la clase. Vanessa corre tras ella intentando alcanzarla.

-Eh, nena, ¿qué pasa? –pregunta su amiga casi sin aliento.
-Nada. –responde _____ sin siquiera detenerse a mirarla a la cara.
-Ese ''nada'' es preocupante.
-No es nada, enserio.

Se detienen frente a las taquillas. Vanessa mira intimidante a su amiga mientras ésta finge una sonrisa.

-¿No lo ves? Estoy bien. –aclara _____.
-¿Crees que soy tonta, verdad? A ti te pasa algo y me lo vas a contar ya.

______ suspira pesadamente y se asegura de que su taquilla está bien cerrada. A continuación se detiene a mirar a los ojos a su amiga que ansiosa y preocupada a la vez espera una respuesta.

-He discutido con Justin. –dice en voz baja para que nadie logre escucharla.
-Es normal, Blair. No todo son risas y momentos bonitos en una relación. –comenta Vanessa pasando una mano por el hombro de _____ tratando de consolarla.
-Ya, pero es que yo no sé cómo funciona esto.
-Yo tampoco. ¿Pero ha sido muy grave o simplemente una tontería?
-Yo no lo calificaría como tontería, la verdad.

Vanessa la abraza transfiriéndole confianza, no quiere ver a su amiga mal, y menos por un chico.

-Yo estoy aquí si necesitas algo.
-Lo sé. Y te lo agradezco, Vann.
-No te preocupes, seguro que todo va a ir bien.
-Yo no estaría tan segura…
-Que sí, tonta.

Y la vuelve a abrazar. _____ sonríe al ver el aprecio que le demuestra.

-¿Ves? ¡Así te quiero ver! –exclama Vanessa señalando a los hoyuelos que se forman en las mejillas de su amiga.
-Al menos se puede intentar. –comenta _____ encogiéndose de hombros.
-No se intenta, se hace directamente. –aclara Vanessa.
-Está bien… -afirma _____ pesadamente.
-¿Entonces esta noche a qué hora estarás lista?
-¿Lista para qué? -_____ extrañada crea unas pequeñas arruguitas en su frente.
-¡Para la fiesta!
-No, a ninguna hora porque no voy a mover de mi culo de mi habitación.
-¡No me seas aburrida, Blair!
-No me apetecía antes ir a la fiesta, menos me va a apetecer ir ahora.
-De eso nada, nena. Necesitas ir para olvidar lo malo con un buen vodka.
-No me convences.
-¿Ron?
-Tampoco.
-¿Whisky?
-No funciona.

Vanessa se cruza de brazos y finge estar molesta.

-No te enfades, venga.
-No me enfado, Blair, pero…

Un chico moreno y de ojos azules se aproxima a ellas y _____ enseguida se percata de quién se trata.

-¡Hola, Carlo!

_____ le saluda amable olvidando lo de la pasada vez cuando Justin les vio juntos y pensaba que lo iba a matar debido a su ataque de celos.

-¡Hola, preciosa! –contesta él.

Vanessa pone una cara extraña preguntándose a sí misma quién es ese chico y por qué le habla de esa manera a su amiga.

-Bueno Carlo, esta es mi amiga Vanessa. -_____ los presenta a ambos.
-Encantada. –le tiende ella la mano.
-Un gusto para mí. –responde el moreno. -¿Esta noche os voy a ver en la fiesta, chicas?
-Bueno… -_____ baja la mirada y se mueve sobre sus pies.
-¡Sí! –interviene Vanessa.
-¿Sí? –esta vez Carlo.
-¡No! –recalca _____.

Enseguida los tres estallan en carcajadas.

-¿Me estáis tomando el pelo? –pregunta Carlo carcajeando.
-¡No!
-¿Entonces vais a ir?

Las dos amigas se miran indecisas.

-Sí, sí que vamos a ir. –dice _____ afirmando al son de su cabeza.
-¿Sí? –grita Vanessa. -¿Sí?
-Sí.
-¡Te amo!

Vanessa se lanza a los brazos de _____ y ambas comienzan a reír.

-Pues _____, te veo en la fiesta. –añade Carlo. –Ponte guapa, eh. Aunque bueno, siempre lo estás.
-¡Oh! No exageres. –ella le dedica una sonrisa. –Y gracias.
-Me tengo que ir, ¡hasta esta noche, chicas!
-¡Adiós!

Carlo abandona el pasillo y de nuevo vuelven a estallar en carcajadas las dos amigas, sin un motivo ni una explicación aparente.

-Blair, ¿quién es?
-Un chico que conocí en el autobús.
-Es guapo.
-¿Te ha gustado, verdad?
-Bueno… físicamente no está mal, pero yo creo que él solo tiene ojos para ti.
-¿Para mí?
-Eso parece y creo que a Justin no le va a gustar nada.


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Si queréis el siguiente, ya sabéis.
De nuevo agradeceros todas esas palabras bonitas que me dedicáis, significa mucho para mí. 
Besitooooooos.

RT AQUÍ SI HAS LEÍDO ESTE CAPÍTULO.

1 comentario:

  1. Omg! Síguela pronto, necesito saber que va a pasar ahora. Adoro la novela es perfecta :)

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