Tu rastro.

domingo, 25 de mayo de 2014

''Improbable Dirección'' Capítulo 50.


-¡Tienes que contármelo todo! –exclama _____ mientras pega un mordisco a su sándwich vegetal.
-¿Hasta el más insignificante detalle?
-Si es insignificante no, Vann.
-¡Me metió la lengua hasta la campanilla!

Las dos amigas estallan en risas. Vanessa continúa pegando saltitos emocionada todavía y es que ella también siente un cosquilleo interior lleno de ilusión . Una sensación tan magnífica que también contagia a ______, impaciente por saber más sobre su nuevo ''lo que sea'' con Ryan.

-Mira que eres bruta. –carcajea ______, poniendo una mano en su vientre debido a la risa. –Te odio por ello, cuéntame más.
-Si me odiaras no querrías saber más sobre mí, nena. Y te mueres de curiosidad.

Entran a clase. Un grupo reducido de gente ocupa la primera fila.

-Moriré de impaciencia a este paso. -_____ rodea sus ojos, desesperándose. Se sienta y estira sus piernas.
-Después de tu pelea con Sarah la gente se marchó. –Vanessa hace una pausa también acomodándose en la rígida silla y ordenando sus pensamientos. -Justin y tú hicisteis vuestro camino y nos quedamos solos. Me dijo que qué tal si me invitaba a merendar y yo… ya sabes…
-Aceptaste. –añade _____. Vanessa afirma con la cabeza. -¡AY! –exclama emocionada su amiga.
-Acepté y comimos los creps más ricos que he probado en mi vida. Tuvimos una conversación acerca de vosotros, como respectivos mejores amigos que somos vuestros.
-¿Qué aportasteis sobre Justin y yo? -______ frunce su ceño y después exhala una sonrisa bromista.
-Él me dijo que era la primera vez que veía a Justin tan ilusionado con alguien y que se le hace un poco pesado soportar a todas horas hablar de ti. -______ sonríe al imaginar aquello, su chico hablando de ella a su amigo. –Y, pobre, lo entiendo, eso debe de ser un tostón.
-Eh, ¡te pasaste! –se queja _____.
-Bromeaba. –se encoje de hombros Vanessa.
-Qué tierno es… -suspira _____, apoyando la barbilla en su propia mano y acomodándose en la incómoda silla de clase.
-Por eso mismo le confesé que te envidiaba en ese aspecto -Vanessa, arrastra su silla al pupitre causando un poco de ruido. -, tienes a un chico que daría lo que fuera por ti.

A _____ se le seca la garganta. Sabe perfectamente la suerte que tiene, pero ni ella misma es consciente eso, de su día a día. Es querida y pocas veces se había sentido así. En realidad, nunca nadie exceptuando su familia había dedicado unos minutos de tiempo a conocerla.

-Después salimos a dar una vuelta –continúa Vanessa con la historia. –y me besó. ¡Besa genial! Además, usa chicles de menta, mis favoritos.
-Oh, ya podéis casaros.
-¡Tonta! Y eso no es todo, después del beso me confesó que siempre le había parecido muy linda y que estaría dispuesto a hacer lo que fuera para conocerme. ¿A que es genial?
-¡Es genial! Me alegro mucho, Vann.
-Gracias, nena. Y todo gracias a ti.
-¿A mí?
-Si no te hubieras peleado con Sarah, no me hubiera visto con la necesidad de ir en busca de ayuda a Justin. Si no hubieras sido tú, Justin no habría dejado solo a Ryan. Si después no os hubierais ido, Ryan no me habría invitado a merendar. Por tanto, eres tú la que tienes el mérito en esto.
-Parece convincente, pero tú misma acabas de decir que a Ryan siempre le pareciste linda.
-Pero nunca se hubiera atrevido a hacérmelo saber.
-Quién sabe.

Justin, Ryan y su grupito de amigos entran por la puerta acaparando las miradas de las chicas. _____ y Vanessa están sentadas en la última fila siendo discretas. Ryan se dirige hacia allí. Vanessa mira a su amiga, entusiasmada por lo que va a pasar a continuación.

Él se para frente a ellas, sonríe amigable a _____ y se acerca a Vanessa. Le susurra un ''buenos días, guapa'' y le planta un beso en los labios. Ahora es _____ la que se muere de envidia. Ella tiene que mantenerse al margen y disimular las ganas de rozar los labios de Justin.

Sumergida en sus pensamientos saca el móvil y empieza una partida a un juego un tanto absurdo que se descargó ayer por la noche. Esa cosa en el estómago que se quedó atrapada en su cuerpo después de su pequeña aventura con Justin no le dejaba dormir.

-Hola.

Una voz ronca y rasgada consigue apartar su mirada de la pantalla del móvil. _____ alza la vista y se encuentra las manos de Justin apoyadas en su pupitre. Empieza el descontrol en su estómago. Va subiendo poco a poco por sus brazos, su cuello, su barbilla, sus labios, hasta que se detiene en sus ojos. Traga saliva fuerte. Ya está nerviosa.

-Hola. –contesta ella.
-La gente sabe que tenemos algo. –comenta, como si estuviera aportando algo nuevo.
-¿La gente?
-Sí. Ya sabes, después del percance de ayer ha habido muchos comentarios acerca de nosotros. –dice rascando la parte trasera de su cuello.
-Si te digo la verdad, me importan bien poco. Esto es cosa nuestra.
-¿Hablas enserio? –la expresión en la cara de Justin cambia. Como si no pudiera creer lo que ha escuchado.
-Me he dado cuenta de que estando contigo me da igual todo. Me da igual la gente, me da igual el mundo, me dan igual los problemas. Me da igual todo, Justin.
-Antes no te daba igual.
-Sarah me amenazó, pero es que también me dan igual las consecuencias.

Justin rodea su pupitre, dando la vuelta y colocándose justo al lado de _____. Las piernas de ella se mueven como si sufrieran calambres. Justin se pone de cuclillas a la altura de _____ y descansa su brazo en el muslo de ella.

-No sabes todo lo que significa para mí lo que acabas de decir. –susurra él tras mojarse los labios. –Por cierto –se acerca a su oído. -, me encantó lo de ayer y espero que no te sintieras incómoda.

_____ se ruboriza. Sus mejillas y sus labios se tiñen de rojo por unos largos segundos. Ella lo toma por la barbilla, por una vez, olvidándose de toda la gente que les rodea.

-Justin, fue el mejor viaje de mi vida.
-Encantado de ser tu acompañante.

Sus bocas se acercan, como si fueran imanes, se atraen. Unos pocos centímetros de distancia. Sus corazones bombean como si no conocieran los límites de velocidad. Sus ojos conectan perfectamente.

-¿Pasa algo si te beso? –pregunta él, muriéndose de ganas por acabar en su boca.
-Sí, sí pasa. –afirma ella, acercándose más. –Me haces la chica más feliz del universo.
-Entonces te voy a besar.

Y se besan. Sus labios chocan casi por inercia. Un beso tímido, el primero delante de tanta gente. Sí, son el centro de atención. Acaparan las miradas de todos sus compañeros. Bueno, de casi todos. Ryan y Vanessa ni se percatan de lo que está sucediendo.

-¡Justin Bieber y el bicho raro! –exclama un tipo bajito con una gorra mal colocada en la cabeza.

Justin se pone en pie, caminando hacia el ''gracioso'' de turno mientras sus manos se convierten en puños. _____ se muere de la vergüenza al dar crédito a que les han visto besarse y su nombre se arrastra en el bajo murmullo provocado por sus compañeros.

-Vuelve a decir algo así que acabarás en el cubo de la basura. –Justin agarra al tipo de la gorra por el cuello, apretándolo contra la pared. -¿Me has entendido?

Se hace el silencio. Se podría escuchar hasta el resonar de sus dientes. El chico tiembla bajo las duras y tensas manos de Justin. Intenta mover su cabeza, afirmando.

-¿Me entiendes? –vuelve a repetir Justin, gruñendo esta vez en un tono de voz más alto.
-Entendido. –tartamudea. –Perdón.
-¿Perdón? –Justin parece ahora más cabreado. –Quiero que vayas a esa señorita de ahí y le digas eso mismo, educadamente. –añade señalando a _____.
-Vale pero suéltame.
-A mí no me ordenes nada o te las verás conmigo. Mantén tu boquita bien cerrada y haz lo que te he dicho.

El chico cabizbajo se dirige a _____ y hace exactamente lo que le ha exigido Justin. Le pide disculpas a _____ y ella le dedica una tímida sonrisa de agradecimiento por su parte.

Más tarde, el profesor de Geografía entra en el aula y todos se sientan en sus respectivos sitios.

-Señorita Backer, lea la página 129.

Todos siguen la lectura. _____ se aburre y coge el móvil.

Lo de antes lo dije completamente enserio.

El móvil de Justin vibra en su bolsillo y rápidamente lo agarra en sus manos, sabiendo que es ______ ya que no ha apartado la mirada de ella y la ha pillado escribiendo algo.

¿Entonces ya no nos tenemos que esconder? Dime que no *carita sonrojada*

_____ lo lee y una sonrisa estúpida se cuela en su cara.

¿Esconderse? Quiero ser la envidia de toda la universidad. Se acabó eso.

Justin se muerde los labios leyendo el mensaje.

¿Entonces eso quiere decir que voy a ser el único privilegiado en besar esos labios?

_____ se ríe bajito a la vez que se sonroja.

Si eres un privilegiado o no habrá que discutirlo, pero sí, el único.

-Señorita Blair, ¿qué esconde bajo del pupitre?

El profesor le llama la atención y todo el mundo se gira a observarla. _____ odia estos momentos.

-Nada, no escondo nada… -contesta ella alzando las manos, guardando su móvil en el primer bolsillo que encuentra.
-Primera advertencia, a la segunda me tocará registrarle.
-No creo que eso deba hacer falta. –interviene Justin desde atrás, con su voz ronca.
-Nadie le ha dado vela en este entierro, Bieber.

Justin se ríe, vacilando. Esa risa rebelde y sexy, aparentemente tranquila, capaz de volver loca a cualquier chica.

-Bueno, Bieber y Blair ya que se les ve tan participativos salgan a la pizarra.

Ambos se levantan de sus asientos y se colocan allí delante de todos sus compañeros. _____ se percata de que Sarah hoy no ha acudido a clase. Justin apoya su espalda en la pared y cruza una pierna por encima de la otra.

-Agrúpense por parejas, haremos un trabajo sobre ciudades europeas. Piensen una y tendrán que investigar acerca de ella.

Justin anota algo en la pizarra.

-¿Venecia? –pregunta el profesor, elevando una ceja.
-Primera pareja, _____ y yo. Investigaremos sobre Venecia. –informa Justin cortante.
-¿Han viajado allí o algo por el estilo?
-Sí, más o menos. –contesta él. Justin observa a _____, que sonríe tímida. -¿Verdad?
-Algo así. –dice ella, deseando salir corriendo de allí mismo. No le gusta hablar para tanta gente gente.
-A mí me gustaría repetir, pero de momento me conformo con este trabajo suyo tan extraordinario. –Justin se mueve con las manos en el bolsillo hacia el profesor y le da unas palmaditas en el hombro.
-Relájese y haga un buen trabajo. Necesitará buena nota para aprobar la asignatura. –dice él, mirando a Justin de arriba abajo.
-Estoy deseando hacerlo. –Justin se gira y le guiña un ojo a _____.

Dos horas más tarde el timbre indica el descanso.

-Así que escoges a tus compañeras de trabajo sin preguntarles al menos si les gustaría ir contigo. -_____ le pega un débil codazo a Justin.
-No es del todo así, nena. Yo sabía que te morías de ganas, entonces te lo puse más fácil. –dice Justin, pasando su brazo por el hombro de ella, atrayéndola hacia su lado.
-¿Eso crees?
-No es que lo crea, es que es así.
-No sabía que podías leerme la mente.
-Prefiero leerte los labios. –Justin la pega contra la pared del pasillo. El pecho de ella sube y baja rápido al tenerlo tan cerca. –Con el tacto.

Justin acaricia su barbilla y después aplica un beso ahí. Después otro un poco más arriba, hasta que llega a sus labios. Electricidad. Él desliza sus manos por la cintura de ella y _____ estira al final de su labio delicadamente. Justin no le deja y le vuelve a robar otro beso. _____ ríe. Justin no quiere despegar sus bocas, se siente tan bien sin coger respiración que no le importa nada más.

-Eh, parejita. Vamos a llegar tarde al partido.

Justin gruñe en voz baja.

-Mierda Ryan, siempre interrumpiendo.

Su amigo sonríe burlón y empieza a caminar con Vanessa delante de ellos hasta llegar al campo de fútbol.

Ryan  y Justin van directos a los vestuarios para colocarse el chándal mientras  _____ y Vanessa se incorporan en las gradas.

-Van a ganar.
-Estoy segura.
-Oye, ¿no debería empezar ya? –Vanessa mira detenidamente el reloj de su muñeca.
-Sí, se habrán entretenido o algo por el estilo.

5 minutos más tarde. El público está impaciente por que empiece el partido. Justin aparece con un micrófono en la mano y se detiene en medio del campo de fútbol. Da unos golpecitos al pequeño aparato que sujeta con su mano y resuena en el pequeño estadio de la Universidad.

-Disculparme, todo esto ha sido culpa mía. El partido hoy comenzará un poco más tarde de lo debido, pero es que me veía con la necesidad de hacer esto. Yo… yo no suelo explicarme muy bien, pero espero que todos y cada uno de vosotros me entendáis. No soy el tipo más educado, ni el que mejores notas saca, tampoco el más respetuoso. Es más, sabéis que yo no me pongo nervioso y que todo me da igual. Pues bien, he cambiado. –Justin toma varias respiraciones mientras visualiza las gradas y a la gente atentamente escuchándolo. –Esto es nuevo para mí… os aseguro que estoy nervioso por teneros a todos expectantes, pero sobre todo, porque alguien muy especial para mí está entre vosotros. Quizás hayáis oído hablar de ella, se llama _____ Blair. Es tímida, reservada y seguro que ahora mismo está tapándose la cara de la vergüenza, pero no sabe que todo esto es por ella. Es inteligente y capaz de hacerme sonreír a la mínima. Es la excepción. _____ es la primera chica que me ha robado el corazón, la única que me ha hecho sentir especial. Quiero que lo sepáis. Que si digo que llueve, es que llueve de verdad, y ella me entiende. Quiero que la gente sepa que llueve entre nosotros. Así que perdonadme, no encontraba otra vía para expresar lo que siento por ella en público. Nunca he hecho algo así, soy un novato. –Justin se encoge de hombros y pasa una mano por su cabello, dejándolo un tanto rebelde. –Te quiero, _____ Blair.

El silencio pasa a convertirse en una gran cantidad de aplausos. Algunas chicas incluso se emocionan y agitan fuerte sus brazos al aire. Otros silban fuerte. La grada se vuelve loca. El resto del equipo sale por los túneles del vestuario envolviendo a Justin en abrazos. Él vuelve a tomar posesión del micrófono.

-Y ahora, que empiece el partido. 

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